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Toma del Guadalquivir - Estado Previo



Toma del Guadalquivir - Restaurada

Firma contrato proyecto entre CRRLL y Ricampo
El proyecto contó con un presupuesto base de aproximadamente 6 millones de euros más IVA, financiado parcialmente por la Junta de Andalucía y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).

Aprobación subvención para el Proyecto, cofinanciado por la Junta de Andalucía y FEADER


Toma Río de Torres renovada


Balsa 1 - El Cuartel

Balsas 2.1 y 2.2 - Casillas

Balsa 2.1 - Casillas

Balsa 2.2 Casillas
►VIDEO PROYECTO REHABILITACIÓN CRR DE LA LAGUNA

Sede electrónica CRR La Laguna
Visor GIS

Antena telegestión contador toma río Guadalquivir

Sensor de humedad

Planta fotovoltaica
La concesión de aguas recogida en los estatutos de la Comunidad de Regantes de La Laguna de 1959 contempla el aprovechamiento de un caudal total procedente de tres tomas principales. El río Torres o Gil Moreno cuenta con dos captaciones ubicadas en los términos municipales de Jimena y Baeza, que aportan respectivamente 3.000 litros por segundo, equivalentes a 94.608.000 metros cúbicos al año, y 503 litros por segundo, equivalentes a 15.862.608 metros cúbicos al año. Por su parte, el Arroyo Vil dispone de una captación de 1.500 litros por segundo en el término de Mancha Real, lo que representa un volumen anual de 47.304.000 metros cúbicos. En conjunto, el volumen total anual de agua concedida asciendía a 157.774.608 metros cúbicos. Este derecho de uso se fundamentaba en un privilegio histórico concedido por el Rey Alfonso VII y ratificado por Real Cédula de 23 de octubre de 1450. Posteriormente, fue adscrito al olivar de La Laguna y se inscribió en el Registro General de Aprovechamientos de Aguas Públicas de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir con los números 1.401, 3.188 y 1.402.
En la actualidad, la Comunidad de Regantes de La Laguna, según resolución de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir de fecha 14 de agosto de 2024, ha llevado a cabo un cambio en las características concesionales que ha dado lugar a la agrupación de las concesiones anteriores del río Torres y del Arroyo Vil. Esta modificación consolida una superficie regable de 1.206,2345 hectáreas, adaptando la dotación hídrica a la máxima autorizada por el vigente Plan Hidrológico para el cultivo del olivar, que es de 2.500 m³/ha. Esto supone un volumen anual de 3.015.586,25 m³, equivalente a un caudal medio de 362,375 litros por segundo. Además, se ha incluido una toma alternativa del río Guadalquivir como fuente complementaria de apoyo o emergencia, que permite bombear de forma permanente un volumen máximo de 1.800.000 m³ anuales, lo que representa un caudal adicional de 180 litros por segundo, en caso de que no sea posible captar la totalidad de la concesión de agua para riego desde las tomas del río Torres y del Arroyo Vil.

La Comunidad de Regantes de La Laguna cuenta con una infraestructura hidráulica moderna, eficiente y adaptada a las necesidades del cultivo del olivar en un entorno mediterráneo. Estos activos son el resultado de décadas de inversión, planificación y compromiso con la sostenibilidad y la gestión responsable del agua.
Uno de los elementos clave del sistema es la toma del río Guadalquivir, que permite captar agua de una de las principales fuentes hídricas de Andalucía. Esta toma está conectada a una nave de motores, equipada con sistemas de impulsión que garantizan el transporte del agua hacia el resto de la red.


Toma Río Guadalquivir y Nave estación Guadalquivir
Junto a esta instalación se encuentra la nave de filtrado, que alberga los sistemas de limpieza y tratamiento del agua antes de su distribución. En este mismo espacio se alojan también las bombas que impulsan el agua hacia los distintos sectores de riego, así como una nave destinada a almacenamiento y las oficinas de gestión del riego de la comunidad. Desde estas oficinas se supervisa y coordina el funcionamiento integral del sistema de riego, garantizando su operatividad y eficiencia.



Oficina e instalaciones FIltrado y Rebombeo
Anexa a la nave de filtrado se sitúa una balsa de regulación, con una capacidad de 30.000 m³, que actúa como pulmón hidráulico del sistema. Su función es equilibrar los caudales y asegurar un suministro constante y eficiente durante el riego, incluso en momentos de alta demanda.

Balsa de regulación
Además de la toma del Guadalquivir, la Comunidad dispone de otra toma histórica en el río Torres, que ha sido modernizada para integrarse en el sistema actual. Esta toma sigue siendo un pilar importante del abastecimiento, especialmente en épocas de mayor disponibilidad hídrica.

Toma Río Torres
En cuanto al almacenamiento, destacan tres grandes balsas distribuidas estratégicamente: la Balsa 2.1 y la Balsa 2.2 de Casillas, y la Balsa 1 del Cuartel. Estas infraestructuras permiten almacenar un volumen total cercano a los 2 hectómetros cúbicos, lo que garantiza la autonomía del sistema y su capacidad de respuesta ante situaciones de escasez.


Balsa 1 - El Cuartel Balsas 2.1 y 2.2 - Casillas
Junto a las balsas de almacenamiento de Casillas se encuentra una nave de motores equipada con filtros y depósitos de fertilizantes, que permite tanto la transferencia de agua desde la balsa 2.1 a la balsa 2.2 cuando es necesario, como la gestión del riego de las parcelas de Casillas.


Nave de motores de Casillas
En las proximidades de la balsa 1 de El Cuartel se ha construido una nueva nave de servicio, equipada con bombas, sistema de filtrado, depósito de fertilizantes y alimentada mediante una planta de energía solar. Esta infraestructura permite trasvasar agua desde la balsa 1 hacia las balsas 2.1 o 2.2 cuando sea necesario, así como realizar el riego de la finca de El Cuartel utilizando energía solar.
Finalmente, todo el sistema de riego se articula a través de una extensa red de canalizaciones y tuberías principales, que conectan las tomas, las balsas, las estaciones de filtrado y los sectores de riego. Esta red ha sido diseñada para minimizar pérdidas, optimizar la presión y facilitar el control digitalizado del riego en cada parcela. Para su instacláción se aprovecho la existencia de una extensa red de caces, propiedad de la Comunidad, dentro de los que se ubicaron las tuberías, Esta solución supuso un importante ahorro en la inversión de la instalación, ya que no fue necesario realizar zanjas para su ubicación ni tampoco fue necesario negociar con los propietarios de las parcelas por las que discurrían dichas tuberías, dado que, como se ha mencionado, los caces pertenecen a la propia Comunidad, así como sus servidumbres anejas. Estos caces constan en el registro ded la propiedad y en el catastro como elementos propiedad de la Comunidad de Regantes.

Red de tuberías en Caz
La Laguna Grande, situada en el término municipal de Baeza, es el humedal más extenso de la provincia de Jaén y uno de los más valiosos desde el punto de vista ecológico. Su origen es antrópico, vinculado históricamente al uso agrícola del agua para el riego de olivares, lo que la convierte en un caso singular donde la intervención humana ha generado un ecosistema de alto valor ambiental.
En 1989, fue declarada Paraje Natural mediante la Ley 2/1989, y en 2016 fue reconocida como Zona Especial de Conservación (ZEC) dentro de la Red Natura 2000. También está catalogada como Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Bien de Interés Cultural (BIC) junto a la colindante Hacienda La Laguna.
La Comunidad de Regantes ha estado históricamente ligada a la existencia y mantenimiento de la laguna. Las infraestructuras hidráulicas de la comunidad en el pasado han sido fundamentales para garantizar el aporte de agua al humedal, especialmente durante los meses secos, lo que permitía mantener una lámina de agua permanente y favorecer la biodiversidad, en particular la avifauna acuática.
Actualmente, está pendiente la elaboración y firma de un convenio de colaboración entre la Junta de Andalucía y la Comunidad de Regantes de La Laguna, que permita coordinar de forma efectiva la gestión del agua con los objetivos de conservación del espacio protegido. Este acuerdo será clave para armonizar los intereses agrícolas y medioambientales, asegurando la sostenibilidad del sistema y el cumplimiento de los compromisos de conservación establecidos por la normativa autonómica y europea.

